viernes, 30 de diciembre de 2016

¿Sabías que la letra "A" representa la cabeza de un buey?

Cuando los niños empiezan a ir a la escuela deben aprender algunos conceptos de memoria porque, a primera vista, parecen carecer de lógica y el único recurso de aprendizaje es el memorístico. Ocurre con la tabla de multiplicar. Si preguntáis a muchos de los profesores de educación primaria por qué se obliga a los niños a aprender la tabla de multiplicar os dirán que no hay otra manera de realizar cálculos complejos. Pero si a continuación les preguntáis el por qué no se obliga a memorizar tablas de división, por ejemplo, seguramente os responderán con un balbuceo, síntoma inequívoco de que no saben la razón de lo uno ni de lo otro.

Esto ocurre porque las matemáticas no se explican del modo en que fueron descubiertas, como una respuesta a una necesidad concreta del cálculo, si no como un producto ya terminado donde primero se explica el proceso y después o nunca la razón de su existencia. 

Otro clásico en el aprendizaje memorístico de la especie humana, al menos en Occidente, consiste en aprenderse de carrerilla el alfabeto. Parece una ordenación aleatoria de signos que el capricho colocó en un orden aún más aleatorio donde conviven símbolos útiles como la "A" y otros aparentemente prescindibles como la "H". Pero el capricho es sólo aparente. Cada signo tiene una razón de existir y una historia bien curiosa.

Los dos primeros pueblos que contaron con escritura fueron los sumerios y los egipcios. Los primeros desarrollaron la escritura cuneiforme en que cada signo representaba valores fonéticos y silábicos. Los egipcios a su vez, con cierta posterioridad, dieron con la escritura jeroglífica. Ambos sistemas eran complejos y dificiles de aprender a medida que de los símbolos originales, fáciles de leer, se fueron estilizando y pasaron a representar conceptos abstractos. Se calcula que existían alrededor de 2000 símbolos en la escritura cuneiforme y en algunos periodos tardíos de la historia egipcia se alcanzó la cifra récord de 6000 símbolos jeroglíficos.

¿Qué ocurre con un lenguaje escrito que cuenta con tantos miles de símbolos distintos? Que es extremadamente complicado de aprender y su uso se reservaba a una élite que podía dedicar años de estudio a su manejo y comprensión. En la época de Egipto y Sumeria ser analfabeto era lo normal, incluso para los más poderosos que preferían dedicar su tiempo a menesteres relacionados con la guerra o el comercio. El uso de la palabra escrita se reservaba a un exclusivo funcionariado - escribas en Egipto - que llevaban las contabilidades y consignaban por escrito los hechos relevantes de los gobernantes. Como todo obrero celoso de su pecunio, a estos letrados les interesaba hacer la escritura algo tan complicado que desanimara a la posible competencia. Por esta razón la escritura, en lugar de evolucionar hacia la sencillez, se fue haciendo cada vez más complicada.

Hacia el siglo XX antes de Jesucristo un grupo de semitas que vivía en Egipto , no se sabe si en libertad o en esclavitud, hizo un progreso asombroso. Alguien o algunos dedujeron que los símbolos podían utilizarse no por su propio valor simbólico, sino por su sonido. Si tenemos un símbolo que representa una vaca puede también emplearse para representar el sonido "v" inicial. De la misma manera, del símbolo que representa una oca emplearemos la "o" y del que define a una yegua hacemos lo mismo con la "y". Si juntamos los tres símbolos, vaca + oca + yegua es muy difícil extraer ningùn significado más allá de que los tres son animales. Pero si unimos los sonidos iniciales el resultado será "voy", es decir, la primera persona del presente del verbo "ir". Y esto sí tiene significado.

La gran importancia de esta genial invención fue que cualquier símbolo podía ser representado por un número finito de los mismos, que a su vez se habían escogido porque tenían un valor fonético diferenciado. Y el ser humano es capaz de emitir un número limitado de sonidos vocales, por lo cual la totalidad de los 6000 símbolos que llegó a tener el lenguaje escrito de los faraones podrían haber sido representados por apenas dos docenas de los mismos. No ocurrió así por corporativismo de los escribas y los sacerdotes ya que de hecho en el pasado se habían hecho experimentos en ese sentido que no fructificaron. A nadie le interesaba que fuera "fácil" escribir por aquello de que la democratización del conocimiento podría llevar a que los letrados perdieran su trabajo.

A primera vista podría parecer que sustituir un símbolo por una cadena de los mismos hace más complejos los escritos. Esto es cierto con los símbolos más simples. El símbolo que representaba una vaca era comprensible hasta para los analfabetos. En cambio, utilizar el valor fonético de otros símbolos para representar la "v", la "a" y la "c" requerían algo más de esfuerzo. Pero no mucho más ya que sólo había unas pocas decenas de símbolos. Ya nadie se quedaba mudo ante un símbolo desconocido : aunque no se entendiera su significado al menos se podría pronunciar. Es algo que nos ocurre incluso en la actualidad. Podemos "leer" una palabra en alemán o inglés aunque no sepamos qué significa. Otra cosa ocurre cuando los signos son desconocidos. Ante una palabra escrita en alfabeto cirílico sólo adivinamos algunas letras por similitud con al alfabeto latino y ante ideogramas japoneses somos incapaces siquiera de emitir sonido alguno que represente el símbolo escrito.

Los semitas que vivía en Egipto difundieron su invención por todo el este de Asia Menor y fueron otros semitas, los fenicios, los que se encargaron de difundirlo por el mundo conocido. Era tan simple y fácil de aprender que el lenguaje escrito se hizo popular. Ya no era raro que hasta el más humilde artesano firmara con su nombre las piezas que realizaba a pesar de que su capacidad para escribir o leer fuera más que limitada.

Los fenicios poseían un alfabeto de 22 símbolos que procedían de objetos cotidianos y los cuales se empleaban por su valor fonético. Con sus más y sus menos, es el mismo alfabeto que seguimos utilizando en Occidente hoy en día.


El primer símbolo era "Alef" que significa "buey" en fenicio. Con un poco de imaginación podemos ver en ella que se trata de la representación de la testuz del animal con sus dos cuernos. Con una rotación queda claro que es nuestra letra "A" mayúscula. No siempre fue una vocal. Los semitas no emplean vocales y fueron los griegos, cuyo lenguaje indoeuropeo sí precisa de vocales, los que le dieron el sentido actual. Ellos la llamaron "Alfa" cuando la tomaron del fenicio. Los nombre griegos de las letras carecen de significado puesto que se trataba de dar nombre a un símbolo extranjero.


Bez. Aunque no lo parezca, la de arriba es nuestra letra "B". Significa "casa" en fenicio y muestra, de modo muy esquemático, la disposición en planta de un hogar cananeo aunque probablemente proceda de un antiguo signo jeroglífico egipcio que representa un refugio de cañas.



Gimel. Significa "camello" aunque el símbolo representa probablemente un bastón curvado. Los gregos la llamaron "gamma" y los romanos la adaptaron como "C" (esta es la razón por la cual los occidentales, herederos de la cultura romana, listamos las letras como A, B, C... en lugar de A, B, G como hacen los alfabetos orientales).



Dalez. Es la palabra que significa "puerta" aunque en origen debió representar a un pez. Los griegos la llamaron "delta" y ha llegado a nosotros como la letra "D".



Je, Esta letra os será más familiar ya que os recuerda  - y de hecho es - nuestra "E".  En fenicio "he" significaba "ventana" aunque es probable que el símbolo original representara a un hombre con los brazos alzados hacia el cielo en posición de oración.



Waw. En fenicio "waw" significaba gancho y no fue hasta el siglo VII de nuestra era cuando en Inglaterra derivó hacia la letra "w". En efecto, por mucho que se le parezca, el símbolo no es una "i griega".


Zayin, No se sabe muy bien qué objeto representaba aunque hay consenso en que se trataba de algún tipo de arma, seguramente una espada. Si trazamos la línea superior y pasamos de forma rápida a hacer la inferior nos saldrá una especie de "Z" que es exactamente la letra en que derivó en el alfabeto occidental.



Jez, Fácil de entrever que de "ahí" salió nuestra letra "H". Para los fenicios representaba una valla, un cercado, algo también lógico si contemplamos el símbolo.



Yodz. La mano. Aunque sea difícil de entender, "eso" dio lugar a nuestra J. Tampoco el símbolo ayuda demasiado a entender por qué era una mano...



Kaf. La palma de la mano (tal vez indicando los surcos o líneas de la misma). Es fácil y correcto asociarla con nuestra "K" con una simple rotación hacia la derecha.



Lamez. Representa un cayado de los que se emplean con el ganado y con el transcurso de los milenios se convirtió en la "L".



Mem. Uno de los símbolos más explícitos y que podemos encontrar fácilmente en cualquier jeroglífico egipcio como representativo de los cursos del agua, entre ellos el Nilo. Así que nuestra "M" en realidad significaba "agua" para los fenicios.



Nun, Para los fenicios "nun" significaba "pescado" aunque es probable que proceda del símbolo egipcio que representaba a la serpiente. Es fácil deducir que de "nun" procede nuestra letra "N".



Samekh. También significaba "pez" y transcurridos los siglos para nosotros es la letra "X".


Ayin. El "ojo" fenicio se convirtió en nuestra "O".


Pe. Casi sin variación la "boca" fenicia formó nuestra "P". Los griegos la emplearon tanto para su alfabeto como letra "Pi" y para representar con ella la relación existente entre el diámetro y el perímetro de la circunferencia. Fueron los romanos quienes cerraron el trazo derecho en vertical para dar lugar a nuestra "p" mayúscula.


Qopf. El símbolo del "mono" derivó siglos más tarde en nuestra "Q", síntoma de que no siempre la transformación ni es lógica ni parece tener mucho sentido.



Resh. Otra letra importante. La "cabeza" fenicia se convirtió en nuestra "R" y fueron los romanos los que después de voltearla añadieron el trazo inferior derecha para diferenciarla de la "P".


Shin. El "diente", que podría haber generado fácilmente la "W", en realidad se convirtió en la sigma griega y más tarde en nuestra "S".


Taw. La "marca" fenicia se convirtió en la "T" occidental.


Así que mientras nuestros niños recitan sin entender el significado el "a, be, ce, de, e, fe, ge, hache, i ...." un niño fenicio hacía lo mismo diciendo - entendiendo lo que decía - cabeza de buey, casa, camello, puerta, ventana, gancho, espada, vallado, palma de la mano, agua, pescado, ojo, boca, mono, cabeza, diente y marca, todo ellos elementos propios de una civilización que acababa de descubrir la agricultura, la ganadería y el sedentarismo.

No estaría de más que los niños actuales supieran la razón de las cosas que parecen, en principio, artificiales y convenidas.



lunes, 14 de noviembre de 2016

¿Por qué dormimos?

Aunque para el ser humano y otras especies el sueño es necesario, hasta la fecha nadie sabe a ciencia cierta por qué dormimos. Sí sabemos que privar del sueño a muchas especies les provoca la muerte en un corto espacio de tiempo, así que se trata de una función tan necesaria como la respiración o la alimentación.
Esto no significa que no se hayan propuesto varias teorías que siguen sin responder a preguntas básicas sobre el mecanismo que regula el sueño o cuál es la duración deseable para el mismo, entre otras muchas.

Una de las primeras teorías que se formularon y que sigue siendo muy popular es que el sueño deviene en un mecanismo de conservación energética. Los que defienden esta teoría sostienen que si nuestro cuerpo estuviera activo las 24 horas del día sería necesario realizar un aporte energético al mismo de forma constante. Mientras dormimos el metabolismo se reduce hasta en un 10% en los humanos y mucho más en otras especies, por lo cual no es necesario hacer un aporte energético al mismo : si no gastamos no necesitamos ingresar, sería la propuesta. Algunas especies como el gato doméstico duerme alrededor del 60% del tiempo y el koala, una especie que tiene una dieta pobre, apenas está despierto 3 horas al día. Si ese aporte energético fuera posible, ¿dejaríamos de dormir? En principio no ya que el acceso a comida en sociedades avanzadas está asegurado en todo momento y no por eso dejamos de necesitar dormir, si bien se podría argumentar que estamos evolucionando hacia una situación en que el ser humano dormiría menos y hacia la cual no nos hemos adaptado completamente, algo muy discutible.

Otra teoría dice que el sueño es una función reparadora de nuestro cuerpo. Mientras dormimos el cuerpo realiza diversas tareas, como el crecimiento de los músculos, la síntesis de proteínas y la liberación de la hormona del crecimiento, algunas de las cuales se producen exclusivamente mientras dormimos.  Durante la vigilia nuestro cerebro va acumulando adenosina, una substancia que se utiliza en muchas reacciones bioquímicas. A medida que la adenosina se va acumulando nos va entrando sueño de manera que cuando los niveles son muy altos se desemboca ineludiblemente en dormir. Durante el sueño estos altos niveles de adenosina se eliminan y por eso al despertar nos sentimos más activos y despejados. Si queremos lograr esto mismo durante la vigilia o el sueño no ha sido todo lo reparador que debiera podemos tomar cafeína que actúa como inhibidor de la adenosina. 

Parece ser que durante este proceso de "limpieza" el cerebro ordena las informaciones recibidas y elimina aquellas que no son útiles. Este intenso trabajo de limpieza y clasificación es la razón por la cual soñamos.  Dormir ambién sirve para ordenar y fijar los recuerdos. Si estamos estudiando lo mejor es dormir un número razonable de horas y la materia en estudio se fijará de forma más duradera que si no lo hiciéramos o recurriéramos a fármacos que inhibieran el proceso.
Dormir al menos 8 horas al día es bueno para nuestra salud y también para tener un aspecto más juvenil.

La teoría más reciente sobre la razón por la cual dormimos se denomina plasticidad cerebral. La plasticidad cerebral se refiere a los cambios que el cerebro experimenta mientras dormimos y que afectan a las capacidades cognitivas. Los bebés, en plena fase de construcción de sus capacidades cognitivas,  duermen alrededor de 14 horas al día y la mitad del tiempo en fase REM, que es la fase en que se generan los sueños. Este proceso también sucede en los adultos, a menor escala, y es imprescindible para poseer una buena salud : privar a un adulto de un sueño consistente y tranquilo genera a corto-medio plazo problemas graves de salud.

El consejo siempre es el mismo : dormir 8 horas al menos durante el día es garante de buena salud.


domingo, 12 de febrero de 2012

El color de nuestra piel

El color de nuestra piel ha servido de base a numerosas teorías racistas que "animaron" considerablemente la historia de la humanidad durante milenios. Todos aquellos que consideran la piel blanca como sinónimo de superioridad probablemente se llevarán las manos a la cabeza al enterarse que el hommo sapiens surgió de Africa con una piel de color oscura. Todas, absolutamente todas las razas de nuestro planeta, proceden de unos pocos individuos de lo que hoy llamaríamos raza negra.  
El color de la piel representa una protección contra la radiación solar. Los seres vivos son especialmente sensibles a la de tipo ultravioleta. Gran parte de esta radiación la filtra el ozono de la atmósfera terrestre pero cierta cantidad llega a la superficie del Planeta constituyendo un terrible peligro : el espectro ultravioleta puede provocar cambios en el adn de las células, causando cáncer y otras mutaciones.. Esta es la razón por la cual los humanos que viven en zonas ecuatoriales poseen una piel oscura debida a la melanina que actúa como escudo defensivo. Si los hommo sapiens surgieron de la zona ecuatorial de Africa es prácticamente imposible que poseyeran la piel clara. A medida que fueron ocupando latitudes más al norte la radiación solar era más débil y la piel se fue aclarando. El mecanismo que permitió este "desteñido" fue el equilibrio entre la Vitamina D y el ácido fólico. 
Si los seres humanos hubieran conservado la piel oscura en cualquier latitud se habrían producido problemas de crecimiento ya que la vitamina D es la encargada del paso del calcio a los huesos.  La vitamina D se crea a partir del ergosterol y el colesterol procedentes de la dieta con la ayuda de los rayos ultravioletas. Sin luz solar, no se produce vitamina D. Por tanto, cuanto más clara sea nuestra piel, en latitudes de baja radiación solar, más vitamina D se producirá. 
No obstante, aún en zonas de latitud muy norteña, pocos seres humanos poseen una piel completamente desprovista de melanina. Ocurre que un exceso de radiación ultravioleta afecta al ácido fólico el cual actúa de forma activa en el proceso de reproducción. De esta manera al ácido fólico le interesa que nuestra piel sea oscura mientras que a la vitamina D, que sea lo más clara posible.
A medida que los hommo sapiens abandonaban África para irse a vivir más hacia el norte la radiación solar disminuía, de manera que la evolución seleccionaba a aquellos individuos de piel menos oscura para no tener problemas en la producción de vitamina D, siempre y cuando el balance con respecto al ácido fólico no fuera excesivamente desfavorable. El ácido fólico es una vitamina hidrosoluble, pero a diferencia de otras vitaminas del mismo tipo - como la vitamina C - se almacena en el hígado y es menos dependiente del sol.
Aunque parezca extraño, todos los remotos antepasado de los sonrosados islandeses fueron hombres de tez muy oscura y ojos pardos. ¿Cuánto tiempo tardaron en mutar de coloración? No demasiada. Se considera que la evolución tarda entre dos y dos mil quinientos años en cambiar la coloración de la piel para adaptarse al entorno. Y es un proceso que se puede invertir. Si lleváramos población escandinava al centro de África es probable que un par de milenios, sin siquiera cruzarse con habitantes originales de su entorno, se tornaría de piel oscura. De la misma manera la población negra que fue llevada de África a los Estados Unidos se tornará con el tiempo de un color mucho más blanquecino - si no blanco -. El por qué no ha ocurrido todavía se debe a que llevan en el país apenas 300 años, insuficientes para que la evolución actúe. En otros lugares se sabe que este cambio de coloración ha ocurrido.
Cuando los arios llegaron al norte de la India desplazaron hacia el sur las poblaciones originarias que en un principio eran de tez muy clara. Han transcurrido más de cuatro mil años y hoy en día los habitantes del sur de la India, expuestos a un alto índice de radiación ultravioleta, han vuelto a ser de tez muy oscura. De hecho en este país la división en castas está muy relacionada con la coloración de la piel. La casta superior, los brahmanes, son de piel casi tan clara como los europeos mientras que los intocables la tienen muy oscura.
El por qué se suele representar a los primeros sapiens con la piel blanca se debe únicamente a un estúpido "blancocentrismo" anacrónico. Para muchos ya era dificil asumir nuestra relación con los primates como para considerar seriamente que nuestros remotos bisabuelos eran de raza negra. Y así los museos y los libros de paleontología están plagados de sapiens africanos sonrosados que sólo existieron miles de años después de su llegada a Europa y Asia.

martes, 7 de febrero de 2012

¿Por qué se utiliza la sal para evitar que las vías públicas se congelen?

El agua pura se congela a 0 grados centígrados...y en el enunciado del anterior axioma se encuentra la respuesta a la pregunta que encabezaba esta entrada. Si conseguimos que la nieve - agua a fin de cuentas -  no se encuentre en estado puro el punto de congelación será diferente. Si la nieve cae en un suelo con una temperatura superior a 0 grados ésta se convertirá en agua ; pero si la temperatura es inferior al punto de congelación y cae mucha nieve, es más que probable que se acumule conviertiéndose en hielo. La manera de evitar este efecto tan perjudicial para viandantes y vehículos es esparcir sal o un compuesto similar justo en el momento en que la nieve empieza a caer. 
Cuando se inicia la precipitación de nieve los equipos de limpieza y emergencia deben estar preparados para esparcir la sal. Al principio es probable que la nieve no cuaje y se funda al contacto con el suelo, lo cual es una situación ideal : el agua disolverá la sal y no se formará hielo. Si hace mucho frío es probable que la nieve permanezca en el suelo desde el primer instante con lo que será necesario una aportación de calor para que funda. Esto se consigue con la simple fricción de las ruedas de los coches contra el asfalto o de nuestros pies sobre la calzada.
La disolución de sal en agua posee un punto de congelación muy inferior al del agua pura. Si en una cierta cantidad de líquido conseguimos que el 25% del peso total sea sal, el punto de congelación se producirá alrededor de los -23 grados centígrados. Esta concentración de sal es difícil de conseguir y en la práctica el punto de congelación acostumbra a ser más alto aunque suficiente para asegurar la circulación sin peligro de personas y vehículos frente a nevadas moderadas.
Durante una gran nevada se llegan a esparcir centenares de toneladas de sal cuya acción sobre el medio ambiente está siendo muy discutida.

sábado, 4 de febrero de 2012

¿Por qué los gatos odian el agua?

A pesar de lo que afirman muchos, los gatos no odian el agua. En la naturaleza algunos felinos como los tigres son buenos nadadores y otras especies no dudan en cazar o cruzar ríos si así lo requieren las circunstancias. La aversión hacia el agua está más bien relacionada con las especies domésticas de gatos, como bien saben los propietarios de los mismos. A menudo resulta difícil dar un baño a nuestros queridos gatos que intuyen incluso el momento en que preparamos su "fatídico" encuentro con el agua, refugiándose en las partes más inaccesibles de la casa. También es cierto que no se trata de un comportamiento generalizado, siendo que algunos gatos domésticos disfrutan de los baños y del agua con bastante naturalidad. Esta paradoja la explican los estudiosos del comportamiento animal por la pelicular personalidad de estos animales, mucho menos dóciles y dependientes de los humanos que los perros. El perro puede gustar o no del agua, pero ante la orden del propietario difícilmente se negará a bañarse o lanzarse al agua. En cambio un gato actuará según su propia voluntad.
Lo cierto es que la prevención que presentan los gatos ante el agua no tiene nada que ver con una característica específica de los felinos. La causa principal se debe a que los gatos mojados son mucho más vulnerables al frío. Por esta razón los felinos que viven en lugares calurosos son más proclives a mojarse que otros felinos que viven en latitudes templadas o directamente frías. Esto sin embargo no explicaría el por qué los cánidos - lobos, coyotes etc - se mojan y disfrutan del agua en cualquier latitud. La explicación es sencilla : los cánidos y otros animales puedes agitarse para desprenderse del agua que les cubre. Los felinos simplemente no pueden.
Quien posea un perro sabe que una de las cosas más difíciles al bañarlo en casa es que deje de sacudirse empapando el baño y por ende a nosotros mismos. Estas sacudidas, realizadas de forma repetida, son capaces de secar casi completamente el pelaje del perro mientras que un gato queda a expensas de nosotros para que le sequemos con la ayuda de una toalla. El gato no puede hacer este movimiento y por tanto no se puede desprender del agua que le cubre. Si el gato experimenta frío, probablemente no desee repetir la experiencia. En cambio, si no ha pasado frío y ha sido secado completamente con nuestra ayuda, seguramente no tendrá problemas en repetir la experiencia.


El secado instintivo de los perros es tan eficaz que hasta su frecuencia depende de la cantidad de agua que los cubre. Los gatos, incapaces de hacer este movimiento, se quedan mojados si no los secamos con el consiguiente peligro de enfriarse.

lunes, 23 de enero de 2012

¿Qué es la sinestesia?

La sinestesia consiste en mezclar varios sentidos o, mejor dicho, percibir con un sentido "equivocado" un estímulo externo. Quien padece sinestesia puede asociar un color a una música, o bien traducir el tacto de un objeto en un olor. No se trata de una asociación emotiva, sino que realmente ven una tonalidad roja cuando acarician un objeto rugoso, por ejemplo.
Hace cinco años no tenía ni idea que algo así podía ocurrir. Hasta que un día mi hija de dos años me explicó que una determinada canción era de color "rosa" y que otra tenía un color "verde". Al principio me lo tomé en broma pero ella insistía. Así que siempre que sonaba una determinada canción o se escuchaba un sonido tomé la costumbre de preguntarle qué color percibía. Invariablemente colocaba siempre el mismo color con la misma canción o con el mismo tipo de ruido así que deduje que allí pasaba algo. Al principio me preguntaba si se trataba de algo grave relacionado con el cerebro pero pronto - gracias "Sr Google" - encontré algo de información cuando ya estaba a punto de visitar al Neurólogo. 
La sinestesia se conoce desde hace siglos pero sólo desde hace treinta años se ha analizado en profundidad. La "sufre" un 1% de la población mundial, así que no es una patología minoritaria. La causa reside en cierta confusión en el manejo de la información en áreas adyacentes del cerebro. Asi un estímulo olfativo se "cruza" hacia el área de nuestro cerebro que maneja el tacto y el aroma de un perfume se intepreta como un roce suave, por ejemplo.
Las sinestesias más comunes son aquellas que asocian estímulos sonoros con colores aunque pueden ser tan sofisticadas como percibir figuras geométricas ante sensaciones visuales. Algunos sinestésicos llegan a tener hasta tres "cruces", con lo cual la realidad que perciben es sensiblemente diferente a la que disfrutamos el resto de los mortales. 
Parece ser que muchos niños de corta edad son en cierta manera sinestésicos pero la mayoría pierden esta característica cuando crecen. Mi hija poseía sinestesia a los dos años pero perdió esta propiedad alrededor de los tres años y medio. Los sinestésicos auténticos conservan este don de por vida. También se han hecho estudios que indican que los autistas son más propensos a disponer de sinestesia.
Me resisto a adjetivar la sinestesia como una afección. Digamos que un sinestésico percibe la realidad de una manera muy rica. Es cierto que a menudo tienen problemas para explicar el significado de las palabras o los sonidos, pero eso se debe a que no pueden explicar de manera lógica - lógica para nosotros - algo que perciben de una manera muy distinta a como nosotros lo hacemos. Si dos sinestésicos con el mismo tipo de sinestesia se explicaran sus vivencias sensoriales se entenderían perfectamente. 
Pongamos un ejemplo que no tiene nada que ver con la sinestesia. Las abejas pueden ver una amplia gama de colores que incluyen tonalidades del ultravioleta que los humanos no podemos ver. Si una abeja tratara de explicarnos que nos acercáramos a una determinada flor según su color, probablemente no sabríamos a qué flor se refería porque la abeja ve la realidad de una manera diferente. Eso no significa que la abeja tenga una visión defectuosa. Y de la misma manera el sinestésico no capta sensaciones equivocadas, sino enriquecidas. De hecho la realidad que captamos no es mas que la construcción que hace el cerebro de las sensaciones que captan los sentidos, pero realidades puede haber muchas.
Os recomiendo ver el siguiente video de una entrevista que hizo Eduard Punset a David Eagleman sobre este tema. 

miércoles, 18 de enero de 2012

Sangre azul

La expresión "sangre azul" suele adjetivar a aquellos que poseen títulos nobiliarios : si eres noble se supone por ende que la sangre azul corre por tus venas. El origen de la misma es Castilla y en un principio poseía fuertes connotaciones racistas. 
La sangre del ser humano no es azul, pero por un efecto óptico de la piel relacionado con la reflexión del rojo, vemos las venas de color azulado. Este efecto se puede reproducir en nuestros hogares. Si descongeláis carne, pescado o bien manipuláis vísceras recoged la sangre e introducidla en un tubo de cristal transparente (como por ejemplo en el envase de una muestra de perfume). Sumergid el tubo en leche lentamente y observaréis que la sangre perfectamente roja se torna de repente azul. Si hacéis el mismo experimento sumergiendo el tubo en un líquido oscuro - caldo o café - este efecto es menos evidente. Es un efecto meramente óptico ya que la sangre, la sumerjas donde la sumerjas, será siempre roja.
Se deduce por tanto que los descendientes de los hispanorromanos y visigodos poseían una tez más clara que aquellos que se habían mezclado con árabes, bereberes y judíos durante la Edad Media y eran por tanto "de sangre azul", equivalente a la "pureza de sangre" exigida durante los siglos XVI y XVII para acceder a empleos públicos o de armas en Castilla.
El término pasó a otros idiomas y en el inglés incluso indica la respectabilidad de determinadas instituciones (en ese caso se emplea "blue brick", esto es, "ladrillo azul").
La mayoría de vertebrados poseen sangre de color rojo. Esto es así porque la sangre contiene hemoglobina y en ella existe hierro, indispensable para el transporte de oxígeno hacia la células. El hierro al oxidarse se torna de color rojo y esa es la razón de la coloración de nuestro fluido vital. Otros invertebrados transportan el oxígeno utilizando una molécula llamada hemocianina. Este transporte se basa en el cobre y ello implica que la sangre de arañas, langostas y otros invertebrados sea efectivamente azul.